Debates abiertos en la agenda feminista

Información general del Curso:

La propuesta de este curso consiste en ofrecer un panorama de las discusiones sobre las temáticas de género que se encuentran en circulación en el ámbito público, desde una perspectiva feminista con énfasis en datos y argumentos, y un acercamiento a los debates científicos y teóricos que estas cuestiones suscitan. La desigualdad entre varones y mujeres atraviesa diversos aspectos de nuestra vida cotidiana y del conocimiento, por lo que partimos de la discusión sobre la necesidad de adoptar una perspectiva de género y aplicarla en las áreas y temáticas específicas de salud, educación, comunicación, economía y política. Al finalizar la cursada, se espera que lxs estudiantes estén en condiciones de presentar propuestas, campañas o acciones que reflejen estos problemas y ofrezcan soluciones.

Descargar programa aquí

Modalidad de trabajo

5 semanas de clases. Fecha de inicio: 7 de agosto de 2017

El curso se dicta completamente online. Una vez por semana se sube una clase a la plataforma virtual. Cada estudiante puede acceder a la clase, la bibliografía, videos, audios, etc., en el horario y el día en que disponga tiempo. Se estima que lxs alumnxs deberán dedicarle al curso una carga horaria semanal de entre 4 y 5hs para cumplir con la lectura y actividades prácticas. Las docentes del curso realizan un seguimiento a partir de consignas y ejercicios diseñados para cada unidad temática. La evaluación es a través de un trabajo práctico final que conjuga los elementos desarrollados a lo largo de las clases. Se otorga una certificación virtual emitida por Fundación Contemporánea y Economía Femini(s)ta.

Requisitos

  • No hay ningún tipo de requisito de formación previa, el curso es abierto a toda persona que quiera aprender y que sea mayor de 18 años.
  • Abrir una cuenta en Edmodo y saber utilizar esta plataforma virtual (gratuita y de funcionamiento muy simple).
  • Tener conocimientos básicos de Word y navegación en internet.

Inscripción

El curso entero tiene un costo de $1150 para personas radicadas en la Argentina y de US$80 para el resto. Para inscribirse hay que completar el formulario que está en el siguiente link:

 

Luego de inscribirse, recibirá un mail con las instrucciones para realizar el pago correspondiente. Sin el pago no se reserva la vacante. Cierre inscripciones: 4 de agosto. Por más información, dirigirse por mail a: contemporaneasalta@gmail.com

Becas

El curso tendrá asignado un número de becas totales y parciales. Para aplicar a ellas hay que enviar un mail con datos personales (nombre y apellido, edad, formación, procedencia) y un breve párrafo explicando por qué necesita la beca (parcial o total).  25 de julio, 11am.

Mail a: economiafeminita@gmail.com

Asunto: Beca Curso de Debates feministas 2017.

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Introducción a la teoría feminista

 

VACANTES AGOTADAS

Información general del Curso:

El curso presenta una introducción a la filosofía feminista y a la teoría feminista. El objetivo del curso es poder presentar a las y los cursantes un panorama de la historia y las discusiones dentro de la producción teórica del movimiento feminista, exponiendo sus etapas históricas, figuras claves y tópicos centrales. Se avanzará progresivamente desde la tematización de lo que se conoce como la razón patriarcal y el pensamiento centrado en la figura del varón, la crítica feminista a los esquemas de pensamiento clásicos, el desarrollo de la filosofía y la teoría feminista en sí misma y algunos temas clásicos y claves del pensamiento feminista que fueron fuente de debate en los orígenes de la teoría feminista y lo siguen siendo hoy en día.

Descargar programa aquí. 

Modalidad de trabajo

4 semanas de clases. Fecha de inicio: 7 de agosto de 2017

El curso se dicta completamente online. Una vez por semana se sube una clase a la plataforma virtual. Cada estudiante puede acceder a la clase, la bibliografía, videos, audios, etc., en el horario y el día en que disponga tiempo. Se estima que l@s alumn@s deberán dedicarle al curso una carga horaria semanal de entre 4 y 5hs para cumplir con la lectura y prácticos. La docente del curso realiza un seguimiento a partir de consignas y ejercicios, y la evaluación es a través de un trabajo práctico final que conjuga los elementos desarrollados a lo largo de las clases. Se otorga una certificación virtual emitida por Fundación Contemporánea y Economía Femini(s)ta.

Requisitos

  • No hay ningún tipo de requisito de formación previa, el curso es abierto a toda persona que quiera aprender y que sea mayor de 18 años.
  • Abrir una cuenta en Edmodo y saber utilizar esta plataforma virtual (gratuita y de funcionamiento muy simple).
  • Tener conocimientos básicos de Excel, Word y navegación en internet.

Inscripción

El curso entero tiene un costo de $950 para personas radicadas en la Argentina y de US$65 para el resto. Para inscribirse hay que completar el formulario que está en el siguiente link:

Luego de inscribirse, recibirá un mail con los pasos para realizar el pago correspondiente. Sin el pago no se reserva la vacante. Cierre inscripciones: 4 de agosto. Por más información, dirigirse por mail a: contemporaneasalta@gmail.com

Becas

El curso tendrá asignado un número de becas totales y parciales. Para aplicar a ellas hay que enviar un mail con datos personales (nombre y apellido, edad, formación, procedencia) y un breve párrafo explicando por qué necesita la beca (parcial o total).  Se pueden solicitar hasta el 25 de julio, 11am.

Mail a: economiafeminita@gmail.com

Asunto: Beca Curso de Filosofía feminista 2017.

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Género y datos

Información general del Curso:

Invitamos a lxs interesadxs a participar de un curso en línea en donde se combina la experiencia de Chequeado sobre verificación del discurso y periodismo de datos con la expertise de Economía Femini(s)ta en materia de género, brindando herramientas útiles para que los ciudadanos y ciudadanas participen en el actual debate con una perspectiva de género basado en hechos y datos.

¿Para quiénes?
El curso está dirigido de manera no excluyente a periodistas de distintos puntos del país, estudiantes universitarios, asesores/as parlamentarios, comunicadores/as profesionales y miembros de organizaciones civiles que quieran aprender sobre estos temas. No hay requisitos previos.

¿Cuántas clases?
La duración es de  6 (seis) semanas de cursada virtual en nuestra plataforma. El costo del curso es AR$ 1250 para residentes en la Argentina y U$D 100 para aquellos que lo realicen desde lugares fuera de la Argentina.

¿Cuáles son los contenidos y la metodología de cursada?
Todas las semanas se publicará una clase con materiales didácticos y una tarea. Solo habrá una instancia sincrónica, el resto de la cursada será regulada por cada participante. Para recibir la certificación del curso, los participantes deberán entregar un trabajo final que cumpla con los requerimientos mínimos para su aprobación.

  • Introducción Género y Datos.
  • Qué tipo de fenómenos pueden medirse o calcularse con datos.
  • Qué tipos de datos sobre género existen hoy. Recursos.
  • Buen uso de los datos: consulta de fuentes.
  • Buen uso de los datos: contextualizar.
  • Herramientas para la visualización y exposición de datos.

Más información e inscripciones

Poesía beat

Durante mucho tiempo la Generación Beat pareció una cosa exclusivamente de hombres, y hubo que esperar hasta la década de 1990 para que se empezase a recuperar la producción de las mujeres que formaron parte de uno de los movimientos literarios más importantes del siglo XX.
Recién publicada en Argentina, la “Antología de Poesía Beat” de Buenos Aires Poetry, editada por Juan Arabia y Mariano Rolando Andrade, puso especial énfasis en este aspecto poco conocido y reúne a 40 poetas, entre ellos una decena de autoras, como Anne Waldman, Diane di Prima, Elise Cowen o Brenda Frazer.
El feminismo, la liberación sexual y el erotismo femeninos, la maternidad en el artista, la vida vagabunda y las drogas son algunas de las temáticas de los poemas de este grupo de mujeres que figuran en la edición bilingüe de más de 300 páginas presentada el 13 de julio en un gran evento en la Biblioteca Nacional.

Ni relojes, ni medias, ni calzones, para este día del padre: licencia de paternidad para los varones!

Por Mercedes D’Alessandro

Solo el 43 por ciento de los países del mundo cuenta con una licencia de paternidad paga. En la Argentina son 2 días, uno posterior al nacimiento y el otro podrá ser utilizado con posterioridad si así lo requiere la inscripción del nacimiento (dice la ley). En Paraguay les otorgan 3 días y en Brasil son 5. El feliz y flamante padre tiene laboralmente habilitado el día del parto, le dará un par de palmaditas al bebé, hará algún mandado y al trabajo de nuevo. Eso es lo que el Estado y las empresas entienden de la figura paterna en un momento tan importante de la vida de una persona. Y eso es lo que refuerza luego una configuración de roles en la crianza y los cuidados asimétrica que produce una serie larga de desigualdades entre varones y mujeres.

Existen experiencias alentadoras en torno a esta cuestión que vienen de los países nórdicos, donde se utilizan licencias compartidas que buscan modificar esa distribución tradicional de roles dentro del hogar anacrónica, parte de un mundo laboral del pasado. Las mujeres tienen días durante el embarazo y después del parto, luego llega el turno del padre que también disfruta de unos meses. En 1974, Suecia fue el primer país en ofrecer una “licencia para ser papá”. Al principio, los días eran transferibles. Eso no funcionó porque los beneficiarios, acostumbrados a un esquema diferente, les pasaban sus días a sus parejas. Esto derivó en la introducción de cuotas obligatorias que se otorgan a padres y otras a las madres (e intransferibles, si no los toman los pierden). Hoy el 90 por ciento de los padres se toma sus días. En Japón también existen este tipo de licencias, aún no obligatorias. En 2015 solo 2 por ciento de los padres japoneses habían hecho uso de ellas. Es que los estereotipos largamente arraigados hacen que aún sea difícil para los varones quedarse en casa a cuidar a los chicos. Es como si fuera algo erróneo, anómalo, como si estuvieran haciendo una tarea exclusiva y central de la mamá. La experiencia de Canadá, también con licencias extensas, muestra que cuando los papás se toman la licencia, aumenta su participación en las tareas del hogar en un 23 por ciento.

Horarios más flexibles en el trabajo también contribuyen a hacer más llevaderos los primeros meses y mejorar la calidad de vida de las familias. El combo se agranda con sistemas de jardines maternales (gratuitos o accesibles) que permiten a los padres continuar con su vida laboral sin que eso los obligue a duplicar sus jornadas y terminar exhaustos o a gastar fortunas en contratar niñeras y empleadas domésticas. La mayoría de los especialistas en el tema argumentan que abordar esta cuestión de conjunto es mejor que una licencia larga para la madre porque si no, se termina reforzando esa organización en la cual la mujer es la encargada y/o responsable principal del cuidado de los hijos y el varón solo cumple un rol secundario. Los siglos de cultura de macho proveedor atacan desde todos lados a varones y mujeres.

En el día del padre, qué mejor que proponer a los papás pelear por ese derecho a participar de los cuidados, desarmando estereotipos de género y avanzando en el camino de una sociedad igualitaria.

 

Publicada en BAE.

De techos de cristal y pisos pegajosos

Por Magalí Brosio

 

 

Resulta innegable que en la actualidad la agenda de géneros (o al menos una parte de ella) ha ganado peso a nivel global. Hoy en día, incluso los grandes conglomerados de medios o los organismos internacionales que históricamente menos preocupaciones de índole social mostraron parecen estar de acuerdo en que los “problemas de las mujeres” deben ser abordados con urgencia (aunque aquellos vinculados a la población LGBTTTIQ aún no gozan de tal jerarquía y continúan siendo postergados). Sin embargo, si bien este proceso ha sido progresivo para los movimientos feministas en muchos sentidos, no ha sido gratuito. La masividad conseguida a través de los segmentos más reticentes dentro de las esferas políticas y económicas ha tenido el costo de lavar las líneas y reivindicaciones históricas del feminismo para poder hacerlas “tolerables” (y en ocasiones incluso funcionales) para éstos.

Esto se ve claramente, por ejemplo, en la lucha por romper los “techos de cristal” aislada de un programa más amplio. Dentro de la literatura de la economía feminista, se denomina “techo de cristal” a una serie de barreras invisibles que impiden que las mujeres asciendan a puestos jerárquicos y de decisión en una figurativa escalera organizacional. Según un relevamiento realizado por Glue Consulting, en Argentina sólo el 4% de las empresas está dirigido por mujeres. Esto no es un fenómeno exclusivamente local: en la lista de CEOs de las 500 empresas más grandes del mundo solamente aparecen veinte mujeres (que representan también un 4%). Tampoco es algo que suceda solamente en el sector privado: la academia, los sindicatos, los partidos políticos y el sector público en general exhiben asimetrías notorias entre los lugares que ocupan varones y mujeres.

Cuando se exploran las causas de estos “techos de cristal”, si bien hay una multiplicidad de factores que contribuyen al fenómeno, se hace evidente que la asimétrica distribución del trabajo doméstico y de cuidado no remunerado se encuentra en el núcleo mismo de la problemática. Es que las mujeres han logrado insertarse en el mercado laboral (aunque aún en peores condiciones que sus pares varones), pero este proceso se ha dado sin una redistribución más equitativa de las tareas hogareñas. Así, de acuerdo con los datos de la Encuesta de Trabajo No Remunerado y Uso del Tiempo realizada por el Indec en 2013 (único dato a nivel nacional del que disponemos ya que no se realiza este tipo de relevamientos de manera periódica), el 88,9% de las mujeres participan en este tipo de labores, a las cuales les dedican 6,4 horas diarias. Entre los varones, sólo un 57,9% declara haber realizado trabajo doméstico y por un total de 3,4 horas. Esta asimetría difícilmente sea producto de una desigual repartición del trabajo remunerado: las mujeres empleadas full time fuera de su hogar, por ejemplo, dedican incluso más tiempo a este tipo de labores que los varones no ocupados. De esta manera, la explicación que se presenta como más plausible es aquella vinculada con los roles y estereotipos de género que aún perduran. En este sentido, una investigación realizada por Gallup y la Organización Internacional del Trabajo mostró que aún en 2017, el 37% de los varones encuestados prefería que las mujeres de su familia se “quedaran en casa”.

Así, que una mujer avance en su carrera laboral implica necesariamente que “deje vacantes” las tareas domésticas que la sociedad le impuso. Entre las economistas feministas se suele hablar de “crisis del cuidado” para referirse al problema del trabajo de cuidados que queda “desorganizado” a partir del ingreso de las mujeres al mercado. Y ante la ausencia de políticas públicas que contribuyan a resolverlo, para aquellas que aspiran a ascender en la escala laboral se les presenta como única solución recurrir a la mercantilización del cuidado, que quedará justamente en manos de otras mujeres.

Sin embargo, la asimétrica distribución de las labores en el hogar no es solamente problemática para las mujeres que intentan acceder a cargos jerárquicos. Los “techos de cristal” se complementan con otro fenómeno que goza de menor fama (y cuenta con un nombre con bastante menos glamour) conocido en la literatura como “pisos pegajosos”, que hace referencia al proceso mediante el cual las mujeres tienden a quedar “estancadas” en los puestos de trabajo de menor calificación. Este tipo de empleos se caracterizan por ser de baja calidad, part time, a menudo informales y con salarios bajos; pero para muchas mujeres ésta constituye la única posibilidad de “conciliar” sus infinitas obligaciones hogareñas con la necesidad de acceder a algún tipo de ingreso, por más escaso que sea.

El ejemplo típico de este tipo de empleo es el trabajo doméstico remunerado. De acuerdo con datos del último trimestre de 2016, en Argentina este sector concentra a un 18% de las mujeres ocupadas y a un 22% del total de trabajadoras asalariadas. Entre estas últimas, y a pesar de las acciones dirigidas a la formalización de estos puestos de trabajo, la tasa de no registro asciende hasta un 76% (más del doble que la media de la economía), lo cual implica que tres de cada cuatro trabajadoras domésticas carecen de derechos básicos como aportes a la seguridad social, licencias por maternidad, aguinaldo, vacaciones pagas, etc. Entre quienes están empleadas en esta actividad, un 41% son migrantes, especialmente provenientes de otras provincias de Argentina y de países limítrofes y el 63% tiene el secundario incompleto o un nivel de formación incluso inferior. En relación con su rol familiar, un 42% se constituye como jefas de hogar (la mayoría de ellas son solteras, divorciadas o viudas).

De esta manera, queda claro que mientras no haya una redefinición del rol del Estado a través de políticas públicas que permitan una verdadera redistribución social radical de las tareas domésticas y de cuidado, la contrapartida de más mujeres CEO es necesariamente muchas otras ocupándose de este tipo de labores, a menudo en condiciones precarias. El feminismo nos enseña que la lucha por un mundo más justo e igualitario no puede desembocar en liberación para algunas a costa de más opresión para muchas otras. Así, romper los techos de cristal es, sin duda, una tarea fundamental del feminismo, pero esto poco nos acercará a una sociedad más equitativa si no está acompañado por una comprensión completa del panorama y por una exigencia de una redistribución más justa del trabajo doméstico y de cuidados.