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Cambiemos (el modelo)

Comentario por Mercedes D’Alessandro

 

“Argentina tendrá más inflación y menos crecimiento”. Estas son palabras del ministro de Hacienda Nicolás Dujovne en una entrevista de ayer. En los últimos días vimos el fracaso del modelo que propuso Cambiemos para la economía argentina, que terminó en una viaje improvisado al FMI. No llegó la lluvia de inversiones, ni los brotes verdes, ni el segundo semestre. Antes de eso, los capitales especulativos que entraron a la Argentina se fueron liderando una corrida que dejó como saldo una devaluación del 24% del peso.

Como señala el ministro, y más allá de lo que suceda hoy con el vencimiento de las LEBAC, esta situación ya tiene consecuencias sobre la economía: se recortaron las proyecciones de crecimiento y la inflación no cumplirá la meta prevista del 15%. Además, se anunció que habrá una meta de déficit fiscal más acotada, es decir, un ajuste, que puede afectar a la obra pública (uno de los principales motores de la economía en el último período). ¿Cuál es el modelo productivo que permitirá repagar la deuda que se tomó en el último período?

“Estás corto de mujeres”, le dijo Christine Lagarde,  directora del FMI, al ministro de economía que viajaba con su comitiva 100% varones. Como mencionamos en varias oportunidades, en el equipo de gobierno actual solo hay 2 mujeres ministras, en el Banco Central no hay ninguna directora y en las primeras líneas de Hacienda y Finanzas tampoco. No solo no hay mujeres, sino que tampoco hay perspectiva de género en las políticas públicas.

El acuerdo con el FMI seguramente traerá recomendaciones en torno al mercado de trabajo y las jubilaciones, que forman parte de las políticas que impulsa el organismo. Ante este panorama, quienes ven resentida su situación son lxs trabajadorxs, que sufren en sus bolsillos las consecuencias de la mayor inflación y una situación laboral más precaria. Entre ellxs, y en un modelo económico que reproduce la desigualdad, las mujeres son las principales perjudicadas. Son ellas quienes ganan menos, sufren mayores niveles de desempleo e informalidad. La reforma laboral que quiere impulsar Cambiemos, a pesar de que no encuentra un momento político para hacerlo, no incluye a las trabajadoras del servicio doméstico que son las más afectadas por la precarización laboral y por los bajos salarios. La reforma previsional que se votó el año pasado amplifica la brecha de ingresos entre varones y mujeres dado que son ellas quienes más obstáculos tienen para acceder a una jubilación en consecuencia de su vida laboral precaria. Los planes para cerrar la brecha de género se reducen a un anuncio de una ley de igualdad salarial (que no considera ningún tipo de sanción para quien la incumple).

Es muy difícil pensar en una sociedad con igualdad entre varones y mujeres en un contexto de ajuste, precarización, y concentración de ingresos en las capas más ricas. Desde Economía Femini(s)ta venimos compartiendo notas sobre por qué es importante pensar la economía de otra manera, incorporando no solo la perspectiva de género sino también de clase.

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