Carolina Martínez Elebi

Carolina es licenciada en Comunicación (UBA). Edita la Revista Fibra, una publicación sobre tecnología de las comunicaciones y es ayudante ad-honorem en Datos, cátedra Becerra (Fsoc, UBA). Feminista. Está casada con Pablo, su compañero, y esperan mellizos (Tomás y Luciano) para marzo de 2017.

Libros:

“Titaÿna”, biografia de Benoît Heimermann. La reseña más divulgada de este libro dice: “En la Francia de entreguerras, las vibrantes crónicas periodísticas de Titaÿna mantuvieron en vilo a miles de lectores. Eran artículos a mitad de camino entre lo novelesco y lo etnográfico, donde la autora reflejaba sus impresiones recogidas.”. Sin embargo, lo que a mí me atrapó del libro, y de ella, fue su vida personal, su experiencia como mujer que fue contra los mandatos sociales de la época e intentó ser libre, como pudo. Una mujer que viajó por el mundo en la década del 20, que no quiso casarse ni tener hijos para no vivir atada a un rol que no quería ocupar. Una persona con mucha energía y vitalidad que me resultó inspiradora cuando el libro sobre su vida cayó a mis manos.

“Mujeres tenían que ser”, de Felipe Pigna. A pesar de que no soy lectora de las obras de Pigna, este libro me parece interesante por el simple hecho de que rescata de la historia a las mujeres que fueron protagonistas de acontecimientos históricos pero que no tuvieron lugar en los libros o manuales de historia que estudiamos o leímos -o el lugar que tuvieron no se corresponde con el verdadero rol que ocuparon. Sería importante seguir profundizando en sacar a la luz a estas mujeres que quedaron eclipsadas por la historia relatada por hombres, sobre hombres.

“El segundo sexo“, de Simone de Beauvoir. Parece una obviedad porque su título es muy conocido y nombrado, pero no estoy tan segura de que sea una obra tan leída en la actualidad, porque el análisis de Simone fue luego superado por otras intelectuales y hoy parece anacrónico. Sin embargo, considero que es un pilar desde el cual partir para conocer y entender la segunda ola del feminismo. Además, nunca está de más leerla a Simone.

Películas:

“The Help” (traducida como “Criadas y señoras” o “Historias cruzadas”). Protagonizada por Emma Stone, la historia muestra la situación de las mujeres en Estados Unidos en la década del 60 donde se ven las diferencias entre las jóvenes que se casan y se convierten en madres y las aspiraciones de “Skeeter” (Stone) por convertirse en escritora y que observa con cierto rechazo a la vida que llevan quienes fueron sus amigas. Por otro lado, algo no menor, y el eje de la película, es la diferencia entre las mujeres blancas y negras (las señoras y las criadas). Con el tono de un drama con momentos de comedia, bastante liviana a pesar de la temática, muestra un momento de la historia de las mujeres que no está tan lejos de nuestro presente.

“Girls rising”. El documental, que puede verse en Netflix, cuenta el día a día de nueve niñas de distintos países, quienes relatan en sus entrevistas cómo deben hacer frente a las barreras sociales y culturales para poder acceder a la educación escolar en sus pueblos. Los países representados por las nueve chicas son: Camboya, Haití, Nepal, Egipto, Etiopía, India, Perú, Sierra Leona y Afganistán.

“Valiente”. Sí, es un dibujito. Es una princesa, pero no cualquier princesa. En esta película, Mérida -la protagonista- no termina casándose con un príncipe azul, ni debe ser rescatada por un un pretendiente. Valiente cuenta la historia de una nena que no se peina, que no es delicada, que le gusta divertirse con juegos “de varones” (aunque este concepto es uno de los que cuestiona, ella juega a lo que le gusta, alentada por su papá, el rey, aunque no tanto por su mamá) y no quiere ni pensar todavía en un novio y mucho menos en casarse. Quiere vivir una aventura ella, siendo libre y sólo casarse -si así fuera el caso- si conoce a alguien que le importe. Es un dibujito pero no por eso es sólo para niños y niñas.

Series:

“The good wife”. Esta serie, que está completa en Netflix, cuenta la historia de Alicia Florrick, que empieza siendo representada como la mujer de un fiscal que es detenido por casos de corrupción y en medio de escándalos por acostarse con prostitutas, y que, debido a eso, y a que tiene dos hijos, debe retomar su carrera como abogada para mantenerse. Esa es sólo apenas una breve introducción a la historia, pero el fuerte de la serie es el crecimiento del personaje de Alicia, una mujer compleja, como cualquiera de nosotras, con fortaleza, miedos, que debe lidiar con ser esposa, madre, hermana, hija, empleada, jefa, amiga, amante: MUJER.

Como protagonista de una serie, creo que es un gran ejemplo y puedo sumar los casos -con sus diferencias- de The Americans, The Fall, Gilmore Girls, Girls, Crazy ex girlfriend, entre otras.

“Mad men”. A pesar de que no puedo decir que la serie es feminista, sí me interesa destacar el personaje de Peggy Olson como un personaje feminista dentro de la serie que crece con el pasar de los episodios y las temporadas, como mujer y como profesional, dentro de un ambiente tan misógino como el de una agencia de publicidad, particularmente en la época en la que se enmarca la serie. Vale la pena verla.

 

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