,

Viva y furiosa #ENMChaco2017

Por Lucía Espiñeira

“¿Sabés que probablemente no nos podamos bañar, no?” fue lo que le dije a mi amiga Mica el día anterior a viajar al Encuentro Nacional de Mujeres número 32. Primera vez para ella, tercera para mí: cuestiones de higiene, infraestructura y confort pasan a un segundo plano cuando llega la instancia más masiva e impactante del movimiento de mujeres de la región.
Resistencia nos recibió el sábado 14 de octubre con calidez y buena predisposición a pesar de su escasa preparación turística y baja densidad poblacional en comparación con otras ciudades importantes donde celebramos encuentros anteriores. La falta de electricidad y agua en algunas escuelas no pudo con la fuerza de más de 50.000 mujeres que salieron a luchar y reclamar por sus derechos este fin de semana largo.
El foco que atrajo toda la energía de esta fiesta feminista fue la plaza central, que se colmó de puestos de vendedorxs independientes que ofrecían los más variados pins, parches, remeras, copas menstruales, comida etc. Allí también se organizaron actividades, bailes e intervenciones artísticas, donde se pudo sentir la unión entre mujeres de diferentes partes del país y América Latina. Algunas, incluso, llevaron a sus hijas para vivenciar el encuentro juntas, por lo que se veía la presencia de mujeres de todas las edades.
Entre los 71 talleres organizados este año, decidimos participar de “Mujeres y Trabajo Sexual”. Para la sorpresa de muchas, las protagonistas fuimos las jóvenes, curiosas y abiertas. Fuimos partícipes de todo tipo de debates sobre este tema (discusiones que seguirán latentes cuando lleguemos a nuestras ciudades) que atraviesa al feminismo hoy.
La marcha nos encontró alegres, enérgicas y furiosas contra el patriarcado durante 35 cuadras del centro de la ciudad. Resistencia nos acompañó y permitió resistir mientras conformábamos una marea de pañuelos verdes. No hubo presencia policial y la tan temida represión nunca llegó. Pura energía y adrenalina condensada en el seno de un Encuentro que refleja que el movimiento de mujeres tiene todavía mucho que expresar. Nos vemos en un año.

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *